Hace algún tiempo, después de descubrir la gran variedad de vinos que se producen en nuestro país y ante mi afán de descubrirlos, disfrutarlos y compararlos, decidí guardar aquellos vinos que dejaron un magnifico sabor de boca y sobre todo, los que me hicieron compartir buenos momentos. Cree mi propia bodega con unas condiciones optimas, 60-70% de humedad y una temperatura media de 13º C, para que el vino repose esperando su gran momento. No suelen permanecer mucho tiempo en ella, como máximo suelen estar entre 1 y 2 años, favoreciendo la renovación de botellas. Actualmente abundan los tintos, sobre todo los de la D.O. Ribera del Duero, aunque la intención es ir aumentando la variedad de DD.OO. y otros tipos como los blancos, rosados y vinos dulces, para disponer de una buena bodega.


